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Bibianna

cada semana, un tema
Updated 8/3/2006
Updated 10/17/2007
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Updated 12/10/2007
August 07

Amor

 

...
te amo con la fuerza
de los mares yo
te amo con el ímpetu
del viento yo
te amo en la distancia
y en el tiempo yo
te amo con mi alma
y con mi sangre yo
te amo como el niño
a su mañana yo
 
te amo como el hombre
a sus recuerdos yo  
te amo a puro grito
y en silencio yo
te amo de una forma
sobre humana yo
te amo en la alegría
y en el llanto yo
te amo en el peligro
y en la calma yo
te amo cuando gritas
cuando callas yo
 
te amo tanto
yo te amo tanto yo...
 

Gianluca Grignani

August 03

Desahogo

 

 De puntillas sobre las piedras castigadas
pero ahora secas
parte con saltos precisos
la bandada que alborota el cielo quieto,
con saña hiere el ocaso
lanzando un grito de espada
y luego adorna el fondo verde
con una sonrisa incompleta,
el grito convertido en estrellas
se posa sobre sus ojos
y una más en el ombligo
como espejuelo en su origen,
la tristeza se tornó camino en la sal
bajando de las estrellas,
hasta hundirse en su sonrisa
ahora completa
y fundida con la luna,
y con la brisa.
 
Germán Castro Román
July 31

Melancolía

 

 Esta tarde he ido con los niños a visitar la sepultura de Platero, que está en el huerto de la Piña, al pie del pino redondo y paternal. En torno, abril había adornado la tierra húmeda de grandes lirios amarillos.

 
Cantaban los chamarices allá arriba, en la cúpula verde, toda pintada de cenit azul, y su trino menudo, florido y reidor, se iba en el aire de oro de la tarde tibia, como un claro sueño de amor nuevo.
 
Los niños, así que iban llegando, dejaban de gritar. Quietos y serios, sus ojos brillantes en mis ojos, me llenaban de preguntas ansiosas.
 
—¡Platero amigo!—le dije yo a la tierra—: si como pienso, estás ahora en un prado del cielo y llevas sobre tu lomo peludo a los ángeles adolescentes, ¿me habrás, quizá, olvidado? Platero, dime: ¿te acuerdas aún de mí?
 
Y, cual contestando a mi pregunta, una leve mariposa blanca, que antes no había visto, revolaba insistentemente, igual que un alma, de lirio en lirio.

 

Juan Ramón Jiménez 

July 29

Cariño

 

 

Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.
 
Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.
 
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
 
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
 
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
 
Mario Benedetti
July 23

Culpa

  

 

                             Yo la amé, y era de otro, que también la quería. 
                             Perdónala, Señor, porque la culpa es mía.
                             Después de haber besado sus cabellos de trigo, 
                             nada importa la culpa, pues no importa el castigo.
                             Fue un pecado quererla, Señor, y, sin embargo 
                             mis labios están dulces por ese amor amargo.
                             Ella fue como un agua callada que corría... 
                             Si es culpa tener sed, toda la culpa es mía.
                             Perdónala Señor, tú que le diste a ella 
                             su frescura de lluvia y esplendor de estrella.
                             Su alma era transparente como un vaso vacío: 
                             Yo lo llené de amor. Todo el pecado es mío.
                             Pero, ¿cómo no amarla, si tú hiciste que fuera 
                             turbadora y fragante como la primavera?
                             ¿Cómo no haberla amado, si era como el rocío 
                             sobre la hierba seca y ávida del estío?
                             Traté de rechazarla, Señor, inútilmente, 
                             como un surco que intenta rechazar la simiente.
                             Era de otro. Era de otro que no la merecía, 
                             y por eso, en sus brazos, seguía siendo mía.
                             Era de otro, Señor, pero hay cosas sin dueño: 
                             las rosas y los ríos, y el amor y el ensueño.
                             Y ella me dio su amor como se da una rosa, 
                             como quien lo da todo, dando tan poca cosa...
                             Una embriaguez extraña nos venció poco a poco: 
                             Ella no fue culpable, Señor... ¡ni yo tampoco!
                             La culpa es toda tuya, porque la hiciste bella 
                             y me distes los ojos para mirarla a ella.
                             Sí. Nuestra culpa es tuya, si es una culpa amar 
                             y si es culpable un río cuando corre hacia el mar.
                             Es tan bella, Señor, y es tan suave, y tan clara, 
                             que sería pecado mayor si no la amara.
                             Y por eso, perdóname, Señor, porque es tan bella, 
                             que tú, que hiciste el agua, y la flor, y la estrella,
                             tú, que oyes el lamento de este dolor sin nombre, 
                             tú también la amarías, ¡si pudieras ser hombre!

José Ángel Buesa

July 19

Alegría

 

 

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

Mario Benedetti 

July 17

Miedo

 

 

                          Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
                          del cielo se abre como una boca de muerto.
                          Tiene mi corazón un llanto de princesa
                          olvidada en el fondo de un palacio desierto.
                          Tengo miedo. Y me siento tan cansado y pequeño
                          que reflejo la tarde sin meditar en ella.
                          (En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
                          así como en el cielo no ha cabido una estrella.)
                          Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
                          y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
                          No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
                          abandonada en medio de la tierra infinita!
                          Se muere el universo de una calma agonía
                          sin la fiesta del sol o el crepúsculo verde.
                          Agoniza Saturno como una pena mía,
                          la tierra es una fruta negra que el cielo muerde.
                          Y por la vastedad del vacío van ciegas
                          las nubes de la tarde, como barcas perdidas
                          que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.
                          Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.

Pablo Neruda 

July 15

Dolor

 

Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
    ¡llevadme con vosotras!
 
Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
    ¡llevadme con vosotras!
 
Nubes de tempestad que rompe el rayo
y en fuego encienden las sangrientas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
    ¡llevadme con vosotras!
 
Llevadme por piedad a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad!, ¡tengo miedo de quedarme
    con mi dolor a solas!

 Gustavo Adolfo Bécquer 

July 10

Te mojarás igual

 

 

Hay algo que puede aprenderse de una tormenta. Al encontrarte con un chaparrón repentino intentas no mojarte y te pones a correr; aunque corras por debajo de las cornisas de las casas sigues mojándote. Si lo tienes claro desde el principio, no habrá sorpresas...aunque te mojarás igual. Este concepto se puede aplicar a todas las cosas.

 

Ghost Dog, el camino del samurai

 

July 05

Radiante

 

 

¿Por qué no puede ser radiante un día de lluvia?

 

July 03

A mi nombre...

 

 

Si después de otoño seco llueve por Santa Bibiana, llueve cuarenta días y una semana.

 

June 30

Llovió

 

  

Una pequeña lluvia cayó
sobre nuestro pequeño amor,
y gota a gota el día se perdió
indefenso ante la oscuridad.

Una pequeña lluvia y yo
desnuda bajo el agua estoy,
ante las lágrimas, ante el adiós,
indefensa frente al frío y la tormenta
frente al sueño del amor,
como gota en movimiento, contra el viento
en silencio, te he de olvidar.

Llovió
sobre mis besos
llovió
y el cielo me regaló
lluvia y silencio
llovió, llovió.

Pequeñas huellas de tu amor,
que roto en mil pedazos cae
como la lluvia lo hace sobre el mar;
se confunden, se entregan y se unen,
no queda de ella más
que el recuerdo de un momento
y en silencio, bajo la lluvia,
te he de olvidar.

 

Presuntos implicados

 

June 29

No

 

 

 

No llueve eternamente. 

 

El Cuervo

 

June 28

Esta tarde vi llover

 

  

Esta tarde vi llover
vi gente correr
y no estabas tú.
La otra noche vi brillar
un lucero azul
y no estabas tú.
La otra tarde vi
que un ave enamorada
daba besos a su amor ilusionada.
Y no estabas.


Esta tarde vi llover
vi gente correr
y no estabas tú.
El otoño vi llegar
al mar oí cantar
y no estabas tú.
Yo no sé cuánto me quieres
si me extrañas o me engañas.
Sólo sé que vi llover
vi gente correr
y no estabas tú.

 

Armando Manzanero

 

June 25

Lluvia

  

 
 

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje. 

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante. 

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe. 

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne. 

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales. 

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

 

Federico García Lorca

 

June 22

Donde el corazón te lleve

 

 

 

No llores –te decía-, es cierto que me marcharé antes que tu, pero cuando ya no esté todavía estaré, viviré en tu memoria con bellos recuerdos: verás los árboles, la huerta, el jardín, y acudirán a tu mente todos los momentos felices que hemos pasado juntas. Lo mismo te ocurrirá al sentarte en mi butaca; al preparar la tarta que hoy te he enseñado a hacer, me verás ante ti con la nariz color marrón.
 
Susanna Tamaro

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